- Duración
- 30-45 minutos
- Resultado
- Inmediato, con informe y recomendaciones
- Invasividad
- No invasiva
- Radiación
- No emite
- Domiciliaria
- No, en consulta
- Edad mínima
- Adultos
- Embarazo
- Sí
- Preparación
- Requiere preparación previa
Preparación: Acudir acompañado si hay dificultades importantes; traer informes previos y lista de medicación
Tragar mal no es 'cosa de la edad'
Toser al beber agua. Notar que la comida se queda parada en la garganta. Tardar el doble en terminar el plato. Evitar ciertos alimentos sin decírselo a nadie. Perder peso sin proponérselo. Tener infecciones respiratorias que se repiten sin explicación. Todos estos son síntomas de disfagia, la dificultad para tragar, y es frecuente que se normalicen durante años hasta que aparece una complicación.
La disfagia tiene dos consecuencias serias: la desnutrición y deshidratación, cuando tragar es ineficaz, y la neumonía por aspiración, cuando tragar es inseguro y parte del alimento pasa a la vía respiratoria. Ambas se previenen si se detecta a tiempo. Y detectarla no requiere pruebas complejas: requiere que alguien la busque.
¿En qué consiste el estudio de disfagia?
Es una valoración clínica estructurada de la deglución, realizada por la otorrinolaringóloga, que combina tres elementos:
1. Historia clínica dirigida
Qué alimentos cuestan más (líquidos, sólidos o ambos), desde cuándo, si hay tos o carraspeo al tragar, cambios de voz tras comer, sensación de residuo, pérdida de peso, infecciones respiratorias, enfermedades neurológicas, cirugías o radioterapia previas y medicación que pueda influir.
2. Exploración
Cavidad oral, dentición, movilidad de la lengua y del paladar, sensibilidad, reflejos, calidad de la voz y palpación del cuello. Muchas alteraciones de la deglución dejan huella en esta exploración.
3. Prueba de deglución con volúmenes y viscosidades
Siguiendo el método de exploración clínica volumen-viscosidad (MECV-V), se administran cantidades crecientes (5, 10 y 20 ml) de líquido con tres texturas distintas (néctar, líquido y pudin), en un orden que prioriza la seguridad, mientras se vigilan los signos de alteración de la eficacia (sello labial, residuos orales o faríngeos, deglución fraccionada) y de la seguridad (tos, cambio de voz, descenso de la saturación de oxígeno medida con pulsioxímetro). El resultado indica si hay disfagia, de qué tipo, y qué volumen y textura puedes tomar con seguridad.
¿Cuándo está indicado?
- Tos o atragantamiento al comer o beber, sobre todo con líquidos.
- Sensación de que la comida se queda en la garganta o de que hay que tragar varias veces.
- Comidas muy prolongadas o evitación de determinados alimentos.
- Pérdida de peso o deshidratación sin causa clara.
- Infecciones respiratorias de repetición o neumonía previa por aspiración.
- Cambio de voz tras comer (voz húmeda).
- Enfermedades neurológicas (ictus, párkinson, demencia, esclerosis múltiple, ELA), en las que la disfagia es muy frecuente.
- Después de cirugía o radioterapia de cabeza y cuello.
- Personas mayores con fragilidad, en las que la disfagia pasa desapercibida.
Cómo se realiza
- Conversación con la Dra. Cristina Molina sobre los síntomas, la alimentación actual y los antecedentes. Si acudes acompañado, la información de quien convive contigo es muy valiosa.
- Exploración de la boca, la garganta y el cuello.
- Se coloca un pulsioxímetro en el dedo para vigilar la saturación de oxígeno durante la prueba.
- Se administran, con cuchara o jeringa, pequeñas cantidades de líquido con distintas texturas y volúmenes, observando cómo tragas cada una.
- Se interpreta el resultado y se entregan recomendaciones concretas: texturas seguras, volúmenes, posturas al comer y medidas de compensación.
Dura entre 30 y 45 minutos. No es invasivo y no requiere ayuno.
Qué pasa después
El estudio clínico responde a las dos preguntas urgentes: si tragas con seguridad y qué puedes tomar. A partir de ahí:
- Si se identifica una causa tratable en el ámbito ORL (por ejemplo, un problema de la cavidad oral, una alteración de la voz o una lesión visible), se aborda.
- Se pautan medidas de adaptación: modificación de texturas y espesantes, estrategias posturales, pautas de alimentación segura. Cuando procede, se coordina con Nutrición y Dietética para asegurar una alimentación completa con las texturas indicadas.
- Cuando el estudio clínico no es suficiente para definir el mecanismo, o hay sospecha de aspiración silente, se indica un estudio instrumental (videoendoscopia de la deglución o videofluoroscopia), que se solicita por derivación con nuestro informe.
- Se establece seguimiento para comprobar que las medidas funcionan y ajustar las texturas a medida que evoluciona la situación.
Por qué hacerlo en Clínica Thodos
- Consulta monográfica de disfagia, con tiempo suficiente para una valoración que en otros entornos se hace deprisa o no se hace.
- Método estandarizado (MECV-V), validado y reconocido en las guías españolas y europeas de disfagia orofaríngea.
- Recomendaciones prácticas el mismo día: sales sabiendo qué puedes comer y cómo.
- Trabajo conjunto con Nutrición y Dietética para que la adaptación de texturas no se convierta en desnutrición.
- Derivación orientada al estudio instrumental cuando hace falta, sin perder tiempo.
Especialidades
OtorrinolaringologíaPatologías que ayuda a diagnosticar
Esofagitis eosinofílicaPreguntas frecuentes
¿En qué consiste la prueba de deglución?
Se administran pequeñas cantidades de líquido con tres texturas diferentes y volúmenes crecientes, mientras se vigila si hay tos, cambio de voz, residuos o descenso de la saturación de oxígeno. Es el método de exploración clínica volumen-viscosidad (MECV-V), un procedimiento estandarizado, seguro y no invasivo.
¿Es molesto o tiene riesgos?
No es molesto. Se realiza con volúmenes pequeños, empezando por la textura más segura, y se detiene en cuanto aparece un signo de alteración de la seguridad. Es precisamente un método diseñado para explorar la deglución sin poner en riesgo a la persona.
¿Hace falta ayuno?
No. Puedes comer con normalidad antes de la consulta. Conviene traer la lista de medicación y los informes previos, y acudir acompañado si tienes dificultades importantes.
¿Sustituye a la videoendoscopia o a la videofluoroscopia?
No. El estudio clínico es el primer escalón: detecta la disfagia, orienta su tipo y define qué texturas son seguras. Cuando hace falta ver el mecanismo con detalle o se sospecha una aspiración sin tos, se indica un estudio instrumental por derivación.
¿Cuánto cuesta el estudio de disfagia en Granada?
Consúltanos la tarifa de la consulta de disfagia y del estudio de deglución. Te informamos sin compromiso.
Referencias científicas
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica.
Si toses al beber agua, no es normal. Se puede estudiar hoy.
Pide cita en la consulta de disfagia de Clínica Thodos y sal con recomendaciones concretas para comer y beber con seguridad.
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