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Áreas clínicas
Síntomas principales
- Dificultad para tragar sólidos (disfagia)
- Comida que se atasca en el esófago (impactación)
- Comer despacio, masticar mucho, beber para empujar
- Dolor torácico o ardor que no mejora con antiácidos
- En niños: vómitos, rechazo de alimentos, escaso crecimiento
Comer despacio, masticar mucho, beber para que baje
Hay personas que llevan años siendo «las que comen lento». Que evitan la carne, el pan o el arroz seco. Que han tenido algún susto con un trozo de comida atascado y han vomitado, o han acabado en urgencias. Que toman omeprazol por un «reflujo» que nunca termina de mejorar. Muchas de ellas tienen además rinitis, asma o dermatitis, y a nadie se le ha ocurrido relacionarlo.
La esofagitis eosinofílica es una enfermedad alérgica crónica del esófago, descrita hace apenas treinta años y hoy la primera causa de disfagia e impactación alimentaria en jóvenes y adultos. Forma parte de la patología Th2, el mismo mecanismo que sostiene el asma, la rinitis, la dermatitis atópica y la alergia alimentaria. Y esa es precisamente la razón por la que Clínica Thodos, especializada en esa patología, la estudia y la trata.
¿Qué es la esofagitis eosinofílica?
Es una inflamación crónica del esófago en la que se acumulan eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco característico de la alergia, en un tejido donde normalmente no hay ninguno. Esa inflamación, mantenida durante años, engrosa la pared del esófago, altera su movilidad y puede acabar produciendo estrecheces (estenosis) y anillos que dificultan el paso de la comida.
El desencadenante son, en la mayoría de los casos, alimentos, por un mecanismo que no es la alergia inmediata clásica (no suele haber IgE ni reacción rápida), sino una respuesta Th2 retardada de la mucosa. Los más implicados son la leche, el trigo, el huevo, la soja y las legumbres, los frutos secos y el pescado y marisco. En algunos pacientes los pólenes empeoran los síntomas en primavera.
Afecta a unas 50-100 personas por cada 100.000, es más frecuente en varones y en personas con otras enfermedades alérgicas, y aparece a cualquier edad.
Síntomas
Cambian con la edad, porque la enfermedad evoluciona de la inflamación a la fibrosis:
- Adolescentes y adultos: disfagia para sólidos (sensación de que la comida baja despacio o se para), impactación alimentaria (un bolo que se atasca y hay que expulsar o extraer por endoscopia), dolor torácico, ardor que no responde a antiácidos. Y una serie de conductas de adaptación muy características que el paciente no considera síntomas: comer muy despacio, masticar de forma exagerada, beber mucho durante las comidas, evitar carnes, pan y arroz, ser el último en terminar.
- Niños: vómitos, regurgitación, dolor abdominal, rechazo de alimentos, dificultad para ganar peso, y en los más pequeños, síntomas parecidos al reflujo que no mejoran con el tratamiento.
Una impactación alimentaria en una persona joven debe hacer pensar en esofagitis eosinofílica hasta que se demuestre lo contrario.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico requiere una endoscopia digestiva con biopsias del esófago que muestren 15 o más eosinófilos por campo. Esa prueba la realiza un especialista en aparato digestivo; Clínica Thodos no dispone de esa unidad y coordina su realización con un centro colaborador. Lo que sí hacemos aquí es todo lo demás:
- Sospecha clínica y valoración: reconocer los síntomas y las conductas de adaptación, la relación con otras enfermedades alérgicas y con alimentos, y orientar la endoscopia.
- Estudio alergológico con pruebas cutáneas y diagnóstico molecular. Conviene ser honesto sobre su valor: las pruebas de alergia no identifican con fiabilidad los alimentos causantes de la esofagitis eosinofílica, porque el mecanismo no es IgE. Sirven para conocer el perfil alérgico global del paciente, detectar alergias IgE coexistentes (que sí condicionan qué se puede reintroducir con seguridad) y valorar rinitis, asma o dermatitis asociadas.
- Valoración de la deglución cuando hay disfagia importante, con el estudio de disfagia de Otorrinolaringología.
- Seguimiento coordinado de la respuesta al tratamiento, que se confirma con endoscopia y biopsia de control, porque los síntomas y la inflamación no siempre van juntos.
Tratamiento
Es una enfermedad crónica: el tratamiento controla la inflamación y hay que mantenerlo. Hay tres pilares, que se eligen y combinan según el paciente:
Fármacos
- Inhibidores de la bomba de protones a dosis altas, primer escalón, eficaces en cerca de la mitad de los pacientes.
- Corticoides tópicos deglutidos: formulaciones de corticoide que actúan sobre la mucosa del esófago sin apenas absorción. Muy eficaces; el efecto secundario más frecuente es la candidiasis oral o esofágica.
- Tratamiento biológico anti-IL-4/IL-13, en inyección subcutánea, para los casos que no responden a lo anterior o que tienen otras enfermedades Th2 asociadas (dermatitis atópica, asma, poliposis). Su valoración se explica en tratamientos biológicos.
Dieta
Las dietas de eliminación empírica retiran los alimentos más implicados (empezando por leche y trigo, y ampliando a huevo, soja, frutos secos y pescado si no basta), durante 6-8 semanas, con control endoscópico y reintroducción secuencial para identificar cuáles son los responsables en cada paciente. Es un tratamiento eficaz y sin fármacos, pero exigente: requiere una dieta completa y bien planificada, y por eso se hace con el dietista-nutricionista de la clínica, en coordinación con Alergología. Las dietas guiadas por pruebas de alergia no se recomiendan, por lo explicado antes.
Endoscopia
Cuando ya hay estenosis, la dilatación endoscópica resuelve la disfagia, aunque no la inflamación, que hay que tratar aparte.
Por qué tratarte en Clínica Thodos
- Clínica especializada en patología Th2: la esofagitis eosinofílica se estudia junto con el asma, la rinitis, la dermatitis o la alergia alimentaria que suelen acompañarla.
- Alergología y Nutrición en el mismo centro, que es la combinación que necesita la dieta de eliminación para funcionar sin déficits.
- Acceso a tratamiento biológico cuando está indicado, con administración en la clínica.
- Coordinación con Digestivo de un centro colaborador para la endoscopia diagnóstica y de control, y con Otorrinolaringología para la valoración de la deglución.
- Adultos y niños.
Pruebas diagnósticas
Pruebas cutáneas de alergia (prick test) Test ALEX de alergia molecular Estudio de disfagia Fibroscopia nasal y laríngeaTratamientos relacionados
Tratamientos biológicos en alergia Nutrición en alergia alimentaria y esofagitis eosinofílica Nutrición infantilPatologías relacionadas
Alergia alimentaria Asma Rinitis alérgica Dermatitis atópica Alergia al polenPreguntas frecuentes
¿La esofagitis eosinofílica es una alergia?
Sí, pero no la alergia inmediata clásica. Es una inflamación alérgica crónica del esófago, mediada por la vía Th2 y desencadenada sobre todo por alimentos, sin la reacción rápida de la alergia por IgE. Por eso las pruebas de alergia habituales no identifican bien los alimentos responsables.
¿Cómo se diagnostica?
Con endoscopia digestiva y biopsias del esófago que muestren 15 o más eosinófilos por campo. La endoscopia la realiza Digestivo en un centro colaborador; la valoración clínica, el estudio alergológico y el tratamiento se hacen en la clínica.
¿Se cura?
Es una enfermedad crónica. El tratamiento, con fármacos, dieta o ambos, controla la inflamación y los síntomas en la mayoría de los pacientes, pero hay que mantenerlo. Sin tratamiento, la inflamación progresa a estrecheces del esófago.
¿Qué alimentos tengo que retirar?
No se sabe de antemano. La dieta de eliminación empírica retira los más implicados (leche y trigo primero) y los reintroduce de forma secuencial con control endoscópico para identificar los responsables en cada caso. Se hace con nutricionista para que la dieta siga siendo completa.
¿Tiene relación con mi asma o mi rinitis?
Sí. La esofagitis eosinofílica es mucho más frecuente en personas con otras enfermedades alérgicas, porque comparten el mismo mecanismo Th2. Estudiarlas juntas permite elegir tratamientos que actúan sobre todas a la vez.
¿Cuánto cuesta el estudio de esofagitis eosinofílica en Granada?
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Referencias científicas
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica.
Si comes despacio 'porque eres así', puede que sea tu esófago.
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