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Áreas clínicas
Síntomas principales
- Hinchazón y distensión abdominal poco después de comer, con casi cualquier alimento
- Gases abundantes y ruidos intestinales
- Diarrea (hidrógeno) o estreñimiento (metano)
- Malestar, cansancio, déficit de B12 o hierro
- Síntomas de intestino irritable que no mejoran
El diagnóstico de moda que, cuando es real, cambia la vida
SIBO se ha convertido en una palabra de internet: se atribuye a cualquier hinchazón, se diagnostica con cuestionarios y se trata con dietas y suplementos sin haber hecho una sola prueba. Y sin embargo, el sobrecrecimiento bacteriano existe, es frecuente en determinados perfiles, produce síntomas muy invalidantes y tiene un tratamiento eficaz. El problema no es el SIBO; es diagnosticarlo sin criterio y tratarlo sin buscar la causa.
En Clínica Thodos se estudia con test de aliento con lactulosa, en clínica o en casa, con indicación e interpretación médica, y se trata con un plan que incluye lo que los tratamientos de internet olvidan: por qué hay bacterias donde no debería haberlas.
¿Qué es el SIBO?
El intestino delgado, donde se absorben los nutrientes, tiene normalmente pocas bacterias; la mayoría viven en el colon. El SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado) es la proliferación anormal de bacterias en ese tramo. Fermentan los alimentos antes de que se absorban, y producen gases (hidrógeno, y en algunas personas metano), hinchazón, alteración del ritmo intestinal y, en casos avanzados, daño de la mucosa con malabsorción de grasas, vitamina B12 y vitaminas liposolubles.
Cuando los microorganismos que proliferan son productores de metano (arqueas, no bacterias), se habla de IMO. Se asocia sobre todo a estreñimiento y su tratamiento es distinto. El test de aliento mide los dos gases para distinguirlos.
Por qué aparece: las causas que hay que buscar
El intestino delgado se mantiene con pocas bacterias gracias a tres defensas: el ácido del estómago, la motilidad que barre el contenido hacia el colon entre comidas, y la válvula ileocecal que impide el reflujo desde el colon. El SIBO aparece cuando alguna falla:
- Medicación: inhibidores de la bomba de protones tomados durante meses o años (la causa más frecuente y más corregible), opioides, algunos antidepresivos.
- Alteración de la motilidad: intestino irritable, diabetes con neuropatía, hipotiroidismo, esclerodermia, párkinson, gastroparesia.
- Anatomía: cirugías digestivas (bypass, resecciones), adherencias, diverticulosis del intestino delgado, estenosis de la enfermedad de Crohn.
- Otras: celiaquía, pancreatitis crónica, cirrosis, inmunodeficiencias, edad avanzada.
Sin identificar y tratar la causa, el SIBO vuelve. Es la razón principal de las recaídas tras el antibiótico.
Síntomas
- Hinchazón y distensión abdominal que aparece poco después de comer, con casi cualquier alimento, y empeora a lo largo del día.
- Gases abundantes, eructos, ruidos intestinales.
- Diarrea o heces blandas (predominio de hidrógeno) o estreñimiento (predominio de metano).
- Dolor o molestia abdominal, náuseas, sensación de plenitud precoz.
- En formas avanzadas: pérdida de peso, cansancio, déficit de vitamina B12 o de hierro, heces grasas.
- Síntomas etiquetados como intestino irritable que no responden al tratamiento habitual.
Muchos de estos síntomas son idénticos a los de las intolerancias a azúcares, y de hecho el SIBO produce con frecuencia una intolerancia secundaria a la lactosa o la fructosa. Por eso se estudian juntos.
Cómo se diagnostica
- Historia clínica dirigida a los síntomas, su relación con las comidas, la medicación (especialmente los protectores gástricos), las cirugías y las enfermedades asociadas.
- Test de aliento con lactulosa, con medición de hidrógeno y metano durante 2-3 horas, en clínica o en casa, con la preparación adecuada (sin antibióticos 4 semanas, sin laxantes ni probióticos 1-2 semanas, dieta pobre en fermentables el día anterior, ayuno). Se considera positivo un aumento de hidrógeno de 20 ppm o más en los primeros 90 minutos, o un metano de 10 ppm o más en cualquier momento.
- Analítica cuando procede: vitamina B12, hierro, vitamina D, albúmina, y anticuerpos de celiaquía si no se ha descartado.
- Estudio de la causa: revisión de la medicación, función tiroidea, y derivación a Digestivo en un centro colaborador cuando hay que valorar anatomía, motilidad o enfermedad intestinal.
El test de aliento tiene limitaciones (falsos positivos con tránsito rápido, falsos negativos en no productores de gas) y se interpreta siempre con la historia. Un test positivo sin síntomas compatibles no se trata; un test negativo con síntomas muy sugestivos se reevalúa.
Tratamiento
1. Antibiótico dirigido
Es el tratamiento principal. Se utiliza un antibiótico de acción intestinal y escasa absorción durante 10-14 días, elegido según el gas predominante: en el sobrecrecimiento de metano se combinan dos fármacos. La mejoría suele ser clara en la mayoría de los pacientes.
2. Dieta, pero temporal
Durante y tras el tratamiento puede ayudar una dieta baja en fermentables (tipo FODMAP) durante unas semanas, diseñada por el dietista-nutricionista y seguida de reintroducción. Las dietas restrictivas indefinidas no curan el SIBO, empobrecen la flora y la alimentación, y son uno de los errores más frecuentes en los tratamientos hechos por cuenta propia. Los probióticos tienen evidencia limitada y se valoran caso a caso.
3. Tratar la causa
Retirar o reducir el inhibidor de la bomba de protones cuando no está indicado (en coordinación con quien lo prescribió), controlar la diabetes o el hipotiroidismo, tratar la celiaquía, valorar con Digestivo las causas anatómicas. Es lo que evita la recaída.
4. Prevenir la recurrencia
En pacientes con alteración de la motilidad se utilizan procinéticos en dosis nocturna para restablecer el barrido intestinal entre comidas, y se recomienda espaciar las comidas (dejar 3-4 horas entre ellas) para permitir ese barrido. Aun así, la recurrencia es posible y a veces se necesitan ciclos repetidos, siempre con criterio y con test de control cuando hay dudas.
Por qué tratarte en Clínica Thodos
- Diagnóstico con test de aliento, con hidrógeno y metano, en clínica o en casa, indicado e interpretado por médico.
- Búsqueda de la causa, no solo del gas: medicación, tiroides, celiaquía, y derivación a Digestivo en centro colaborador cuando hace falta.
- Nutrición y Dietética en el mismo centro para una dieta temporal y bien hecha, con reintroducción.
- Estudio conjunto de intolerancias, alergia y SIBO, que es donde se solapan los síntomas.
- Adultos y niños.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se diagnostica el SIBO?
Con un test de aliento con lactulosa que mide hidrógeno y metano durante 2-3 horas, en clínica o en casa, con preparación previa. Se interpreta junto con la historia clínica, porque tiene falsos positivos y negativos, y no se trata un test positivo sin síntomas compatibles.
¿Qué diferencia hay entre SIBO e IMO?
SIBO es el sobrecrecimiento de bacterias productoras de hidrógeno, asociado a diarrea. IMO es el de microorganismos productores de metano, asociado a estreñimiento. El test mide los dos gases y el tratamiento antibiótico es distinto.
¿El SIBO se cura?
Se trata con antibiótico dirigido, con buena respuesta en la mayoría de los casos. Que no vuelva depende de corregir la causa: la medicación que reduce el ácido, la motilidad, la anatomía o la enfermedad de base. Sin eso, la recurrencia es frecuente.
¿Tengo que hacer una dieta baja en FODMAP para siempre?
No. La dieta baja en fermentables es una herramienta temporal, de unas semanas, seguida de reintroducción, y siempre con nutricionista. Las restricciones indefinidas no curan el SIBO y empobrecen la flora y la alimentación.
¿Puedo tener SIBO y, además, intolerancia a la lactosa?
Sí, y es frecuente: el SIBO daña la mucosa y produce intolerancias secundarias a la lactosa o la fructosa, que mejoran al tratarlo. Por eso, cuando un test de azúcar sube muy pronto, se estudia el SIBO.
¿Cuánto cuesta el estudio y tratamiento del SIBO en Granada?
Consúltanos la tarifa de la consulta, del test de aliento en clínica o en casa y de la consulta de Nutrición. Te informamos sin compromiso.
Referencias científicas
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica.
Hinchazón que no explica nadie. Un test, una causa y un plan para no recaer.
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